DestaqueNacionalesÚltimo momento

Venta de RIFAS ILEGALES en medio de la Ruta PY02 en Minga Guazú, suman QUEJAS, sin RESPUESTA de TAPE PORA y la CAMINERA

Ciudadanos reclaman controles en el kilómetro 20 de la Ruta PY02, frente al acceso al templo de María Auxiliadora en Minga Guazú. Cuestionan la ubicación de vehículos ofrecidos como premios, las paradas de compradores sobre la calzada y el uso de potentes equipos de sonido. Estas rifas serían una gran estafa. Esta no es la primera vez que se denuncia este abuso y peligro para el tránsito. Pero lo que sorprende es la inacción de la Patrulla Caminera y la concesionaria de la Ruta Tapé Porá.

La instalación de puestos de venta de rifas de vehículos en el kilómetro 20 de la Ruta PY02, en el acceso al templo de María Auxiliadora de Minga Guazú, genera quejas ciudadanas por el peligro que representa para la circulación. Los denunciantes exigen una intervención coordinada de la Patrulla Caminera, el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), la concesionaria Tapé Porã y la Municipalidad de Minga Guazú.

Según el reclamo difundido en redes sociales, los organizadores exhiben los vehículos ofrecidos como premios en sectores que afectan la visibilidad y dificultan el tránsito. Se colocan en medio de la ruta.

A esto se suman conductores que se detienen a comprar boletos y dejan parte de sus rodados sobre la calzada de la ruta nacional, exponiéndose a accidentes en una vía con circulación de camiones y otros vehículos.

La situación resulta especialmente preocupante por la proximidad de un acceso donde el ingreso y la salida de vehículos requieren buena visibilidad. Los ciudadanos cuestionan que esta actividad continúe sin controles visibles y advierten que las autoridades deben actuar antes de que ocurra un accidente grave.

DUDAS SOBRE LAS RIFAS

Los reclamos también apuntan a la transparencia de los sorteos. Los denunciantes sostienen que no conocen quiénes resultan ganadores ni encuentran información clara sobre los responsables de la organización.

Asimismo, cuestionan si las rifas cuentan con registro y autorización municipal. La denuncia plantea una posible actividad ilegal. La falta de información sobre los resultados, permite concluir que existe una tremenda estafa con estas rifas, y lo peor de todo está a la vista de todos.

La Municipalidad de Minga Guazú debe verificar las habilitaciones correspondientes y aclarar si estas actividades cumplen con las obligaciones aplicables. Los compradores, por su parte, necesitan información verificable sobre los organizadores, las condiciones de participación y la realización de los sorteos.

RUIDO QUE AGRAVA LAS MOLESTIAS

La exhibición de vehículos no es el único motivo de protesta. Según los vecinos, algunos cuentan con potentes equipos de sonido que son utilizados a volumen elevado, generando molestias en el entorno del templo y en la zona.

Los ciudadanos piden que también se controle esta situación y se determine si los niveles de ruido incumplen las disposiciones sobre contaminación sonora.

El reclamo exige que cada institución intervenga dentro de sus competencias: controlar las detenciones y el estacionamiento peligroso, verificar la ocupación de la calzada y las márgenes de la ruta, fiscalizar las rifas y atender las molestias por ruido.

La venta de boletos no puede comprometer la seguridad de quienes circulan por la PY02. Los denunciantes reclaman una respuesta concreta que permita recuperar el orden en este punto de Minga Guazú, antes de que las advertencias se conviertan en una tragedia.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba