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Casi G. 200 millones por VEREDA y ESTACIONAMIENTO en Santa Rita: Cuestionan costo y FALTA DE DOCUMENTOS

La obra fue ejecutada mediante la comisión vecinal Nueva Esperanza, también mencionada en cuestionamientos por desembolsos para la iluminación de una plaza. Todos por sobrefacturaciones. El monto reportado por las mejoras frente al Banco Nacional de Fomento (BNF) plantea dudas frente a las estimaciones de construcción aportadas, mientras la intendente, Diana Riberos, sigue sin divulgar los documentos que permitirían verificar el gasto. Mientras el intendente electo, Valdemar Mesch, sigue con su tibia actitud.

La construcción de una vereda y un estacionamiento frente al Banco Nacional de Fomento (BNF), en Santa Rita, genera cuestionamientos por una presunta sobrefacturación y por la falta de acceso a los documentos respaldatorios. Las mejoras fueron inauguradas el pasado 18 de setiembre, durante la administración de la intendenta saliente, Diana Riberos, y se realizaron mediante la comisión vecinal Nueva Esperanza.

Según los datos del informe de pagos municipal proporcionados por fuentes de la propia institución municipal y ciudadanos santarriteños, fueron destinados casi G. 200 millones a la intervención, que comprende una superficie aproximada de 75 metros de largo por seis metros de ancho, equivalente a 480 metros cuadrados, además de tres bancos de cemento.

Los cuestionamientos apuntan tanto al costo como al mecanismo utilizado. Se señala que la canalización de recursos mediante una comisión vecinal habría servido para evitar los procedimientos de competencia y control de las contrataciones públicas. Sin embargo, para establecer si existió una elusión de esos procedimientos, es necesario examinar el convenio, las resoluciones de transferencia y la documentación de la contratación.

UNA DIFERENCIA QUE NECESITA EXPLICACIÓN

El presupuesto orientativo aportado como referencia calcula un precio de G. 170.000 a G. 220.000 por metro cuadrado para un pavimento de hormigón alisado destinado a vehículos livianos, con refuerzo de malla de acero.

Ese cálculo utiliza una superficie de 80 metros por seis metros, es decir, 480 metros cuadrados, y arroja un costo de entre G. 81.600.000 y G. 105.600.000.

Tomando la superficie de construcción, el desembolso cercano a G. 200 millones representa aproximadamente el doble del extremo superior del costo de referencia.

La referencia de precios fue atribuida por los denunciantes a información de Constructora Santa Rita.

CONSTRUCTORA DE TAVAPY Y SELECCIÓN SIN EXPLICAR

De acuerdo con los datos aportados, los trabajos estuvieron a cargo de Eric Construcciones, firma de Tavapy vinculada a Ángel Rodríguez. Pero no fueron mostrados los documentos.

También se cuestiona cómo fue seleccionada la empresa y si se solicitaron presupuestos alternativos. La existencia de constructoras en Santa Rita vuelve pertinente conocer qué criterios técnicos y económicos sustentaron la elección. La procedencia de la firma, por sí sola, no constituye una irregularidad.

El punto central es establecer quién contrató, quién administró los recursos y quién certificó que los trabajos correspondían al monto desembolsado.

EL ANTECEDENTE DE LA ILUMINACIÓN

La comisión Nueva Esperanza ya fue mencionada en una publicación de AHORA CDE sobre la sobrefacturación en la iluminación de una plaza del barrio Nueva Esperanza I, durante la gestión del exintendente Edgar Torres.

Según ese antecedente, en mayo de 2025 se desembolsaron G. 32 millones y en junio otros G. 105 millones, totalizando G. 137 millones. La publicación cuestionó que solo se observaran dos equipos de iluminación y sostuvo que el valor de la intervención no superaría G. 25 millones, una estimación que requiere verificación técnica y documental.

El mismo medio recogió declaraciones de José Delmar Knorst, identificado como presidente de la comisión, quien aseguró que firmaba documentos que le acercaban, pero que nunca recibió ni administró los G. 137 millones. Esa declaración plantea la necesidad de esclarecer quién manejó efectivamente los fondos.

DOCUMENTOS PENDIENTES PARA ESCLARECER EL GASTO

En el caso de la vereda y el estacionamiento, la falta de divulgación del presupuesto desglosado, el contrato, las facturas y los certificados de obra impide comprobar si el monto pagado corresponde a lo construido.

La administración de Diana Riberos y los responsables de la comisión deben explicar el alcance de la intervención, el procedimiento de selección de la constructora y el destino de cada desembolso. También resulta necesario identificar a los funcionarios o técnicos que fiscalizaron y recibieron los trabajos.

Una inauguración acredita que existe una obra, pero la justificación del gasto exige documentos y mediciones. Mientras esos respaldos no sean públicos, seguirá pendiente esclarecer por qué una vereda y un estacionamiento frente al BNF demandaron casi G. 200 millones y si la diferencia señalada responde a trabajos adicionales o a un eventual sobrecosto.

 

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