Gobernador decidió habilitar edificio del CENTRO REGIONAL de la MUJER un año DESPUES, y con un ABULTADO SOBRECOSTO

En agosto de 2025 se terminó la construcción del edificio del Centro Regional de la Mujer. Luego de haber estado un año parado, el cuestionado gobernador, César Landy Torres, anuncia su habilitación, pero no explica por qué tuvo un abultado sobrecosto de unos 1.200 millones de guaraníes, según los documentos. Informes técnicos revelan que se detectaron deficiencias en la construcción. Existen evidencias de que no se cumplió con las especificaciones técnicas del Pliego de Bases y Condiciones (PBC), como es el caso del parque infantil.

El edificio del Centro Regional de la Mujer, construido por la Gobernación de Alto Paraná, será habilitado recién ahora, pese a que, según documentos oficiales, las obras concluyeron hace aproximadamente un año. Hasta el momento, ninguna autoridad explicó públicamente por qué la millonaria infraestructura permaneció cerrada y sin prestar servicios durante todo ese tiempo.
El proyecto también está rodeado de cuestionamientos por el considerable aumento de su costo y por las deficiencias que aparecen consignadas en documentos internos de la propia institución departamental.

El precio inicial de la construcción fue establecido en G. 2.468 millones, conforme al contrato número 21/2024, firmado por el cuestionado gobernador César Landy Torres y Diego Franco Vargas, representante de la empresa Constructora 2 Hermanos, también conocido como el “constructor borracho”.
Sin embargo, los datos publicados en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) indican que el edificio terminó costando G. 3.710 millones.
Esto representa una diferencia de G. 1.242 millones respecto al monto original, equivalente a un incremento superior al 50%.
Las autoridades departamentales deben aclarar cuáles fueron las modificaciones introducidas al proyecto, qué trabajos adicionales se realizaron y por qué el costo final aumentó de manera tan significativa.
DOCUMENTOS REVELAN DEFICIENCIAS
A los cuestionamientos económicos se suman las deficiencias detectadas en la obra. Documentos internos de la Gobernación revelarían observaciones relacionadas con la ejecución de varios componentes del proyecto, lo que genera dudas sobre la calidad de los trabajos y el cumplimiento de las especificaciones técnicas.
Uno de los puntos bajo sospecha es el parque infantil instalado en el predio. Según el contrato, este componente costó más de G. 40 millones. Sin embargo, comercios especializados ofrecen estructuras similares por alrededor de G. 24 millones, incluida la instalación.

La diferencia supera los G. 16 millones y alimenta la presunción de una posible sobrefacturación, situación que debería ser sometida a una revisión técnica y documental por parte de los organismos de control.
Además, las especificaciones técnicas establecían que el parque infantil debía tener capacidad o flujo de 20 niños.
No obstante, la estructura finalmente colocada tendría espacio solamente para unos 10 menores, es decir, apenas la mitad de la capacidad exigida.
El Centro Regional de la Mujer fue presentado como una infraestructura destinada a brindar atención y asistencia a mujeres de Alto Paraná. Sin embargo, antes de su habilitación, la Gobernación debe explicar por qué el edificio estuvo cerca de un año abandonado, cómo el costo pasó de G. 2.468 millones a G. 3.710 millones y si todos los trabajos contratados fueron ejecutados conforme a las condiciones establecidas.
La prolongada demora, el aumento de G. 1.242 millones y las deficiencias señaladas en documentos internos obligan a transparentar la ejecución de una obra financiada con recursos públicos.



