Asistencia y colecta para GATOS y PERROS “DAMNIFICADOS” por crecida de ríos y arroyos

La compasión no se ahoga: el rescate silencioso de perros y gatos en la crecida de Ciudad Del Este y Presidente Franco. En medio de la emergencia provocada por la crecida de los ríos en el Este del país, la solidaridad no solo alcanzó a las familias evacuadas, sino también a aquellos que no tienen voz. En los sectores más castigados por las inundaciones, un esfuerzo conjunto entre autoridades, bomberos y ciudadanos salvó la vida de decenas de perros y gatos atrapados por la subida de las aguas. La comuna esteña comenzó una colecta de raciones y mantas para los animales. Las donaciones pueden llevarse a la veterinaria municipal en el km 4, Ruta PY 07.

Durante las jornadas de evacuación, la comuna esteña dispuso el envío de raciones de alimento balanceado, las cuales fueron distribuidas directamente por funcionarios municipales y efectivos militares a las familias afectadas para que alimentaran a sus mascotas. En varios refugios improvisados, los propios damnificados asumieron la tarea de organizar la olla popular y asegurar que la comida llegara también a los animales de la zona. Como medida de asistencia inmediata, las comitivas hicieron entrega de colchones y mantas en desuso para acondicionar abrigos secos donde perros y gatos pudieran resguardarse del agua y la humedad.
Uno de los puntos más críticos se vivió en la zona del exatracadero de Itaipú, donde el rápido e imparable aumento del nivel del agua sorprendió a numerosas viviendas. Ante la premura del desalojo, varios animales quedaron atrapados en los inmuebles anegados. En una labor contrarreloj, los voluntarios de la Compañía K-17 del Cuerpo de Bomberos de Presidente Franco desplegaron un operativo de rescate en lanchas y embarcaciones menores, logrando poner a salvo a decenas de mascotas abandonadas o acorraladas por el cauce.
Mientras los niveles del agua continúan bajo monitoreo, la respuesta comunitaria en las zonas anegadas demuestra que, ante el impacto de los desastres naturales, la asistencia integral y el respeto hacia la vida animal se han convertido en un pilar fundamental de la atención de emergencias en la región.



