Brasil PROHÍBE LAS BETS y pone BAJO LA LUPA el posible traslado de OPERACIONES A LA FRONTERA

Una medida provisional firmada por Lula alcanza a las apuestas deportivas y los juegos de casino en línea. El Gobierno brasileño también impulsa un proyecto de ley que prevé hasta seis años de prisión para quienes exploten estas apuestas, incluso desde el exterior. Los motivos de esta drástica medida son la adicción al juego y el lavado de dinero. Esta decisión podría hacer pulular casinos electrónicos y portales de apuestas deportivas clandestinas operando desde Ciudad del Este, para “clientes” brasileños, usando varios medios de pago, entre ellos el PIX.
El Gobierno de Brasil decidió prohibir la explotación, oferta, intermediación y publicidad de las llamadas bets o apuestas deportivas y casinos electrónicos que operan solamente en internet, en todo su territorio.
La medida provisional firmada el 25 de septiembre por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva abarca tanto las apuestas deportivas como los juegos de casino en línea. También alcanza a operadores instalados fuera de Brasil que ofrezcan estos servicios a personas ubicadas en el país.
La prohibición ya fue dispuesta, pero su aplicación incluye un periodo de cierre: desde la publicación de la medida no se permiten nuevos depósitos en las plataformas y, según el cronograma oficial, los sitios y aplicaciones deberán dejar de operar a partir del 6 de octubre. Las demás modalidades de lotería autorizadas por ley quedan fuera de esta disposición.

En paralelo, el Ejecutivo brasileño elaboró un proyecto de ley para establecer sanciones penales. La propuesta contempla de cuatro a seis años de prisión para quienes exploten apuestas de cuota fija, aun cuando cuenten con una autorización expedida por otro país.
También propone penas para quienes capten apostadores, faciliten pagos o proporcionen aplicaciones para esa actividad. Lula envió una propuesta de ley al Congreso brasileño para sancionar a los que no cumplan con la normativa hasta con 6 años de cárcel.
La decisión brasileña abre un interrogante para la frontera con Paraguay. Ciudad del Este, por su cercanía con Foz de Yguazú, podría resultar atractiva para operadores que intenten trasladar parte de su estructura o actuar en la clandestinidad para conservar clientes brasileños.
Por ahora, se trata de un riesgo posible, no de una operación clandestina comprobada en la ciudad. Pero existen casos de casinos electrónicos y apuestas deportivas que estuvieron operando en Ciudad del Este, pero todos sus clientes eran brasileños. Solo ellos podían apostar y jugar.
Una plataforma puede operar desde Paraguay en la clandestinidad usando varios medios de pago, entre ellos PIX, de acuerdo a los datos.
El Gobierno de Lula fundamenta la ofensiva en el daño que el juego compulsivo causa a los apostadores y sus familias, incluidos el endeudamiento y los problemas de salud mental.
La medida también refuerza los controles sobre plataformas ilegales y sus movimientos financieros, con participación de organismos de fiscalización y prevención del lavado de dinero. Esto no equivale a afirmar que toda empresa de apuestas lave dinero, pero sí plantea un desafío para las autoridades de ambos lados de la frontera: impedir que una actividad prohibida en Brasil busque sostenerse mediante operadores ocultos y pagos difíciles de rastrear.



