ESQUEMA BROOKLYN: Edificio de 10 pisos genera rechazo vecinal y SOSPECHAS DE PROTECCIÓN MUNICIPAL

La construcción de un edificio de altura en la esquina de la avenida Campo Vía y la calle Adela Speratti, en el barrio Boquerón II de Ciudad del Este, genera una creciente indignación entre los vecinos. El proyecto tendría unos diez pisos, pese a encontrarse en una zona residencial donde, según las denuncias, las ordenanzas municipales permitirían construcciones de hasta cuatro niveles. Los supuestos propietarios del emprendimiento serían Paloma Mereles y su esposo, Santiago Julián Ortiz Blasser, vinculados al conocido local nocturno Brooklyn Bar y Cocina. Durante la retirada de escombros, ya comenzaron a generar problemas y contaminación.

Luego de la intervención de funcionarios, hasta el momento, la Municipalidad de Ciudad del Este no transparenta los planos aprobados, la licencia de construcción ni las condiciones bajo las cuales se habría autorizado una edificación de semejante envergadura, en una zona residencial.
En el terreno existía una antigua estructura que fue demolida para dar paso al nuevo proyecto. Los trabajos también provocaron serios cuestionamientos debido a la forma precaria en que fueron retirados los restos de la demolición.

De acuerdo con los vecinos, los escombros fueron transportados en camiones en deplorables condiciones, considerados verdaderas “chatarras”, sin las medidas mínimas de seguridad.
Durante los traslados, partes de los materiales cayeron sobre las calles y uno de los bloques estuvo a punto de impactar contra otro vehículo, con el riesgo de ocasionar un grave accidente.
La demolición y el traslado de los residuos también generaron una enorme cantidad de polvo, afectando a viviendas y comercios de la zona. Una parte de los escombros continúa acumulada sobre la calle Comunero, mientras otra habría sido depositada en el predio que anteriormente funcionaba como estacionamiento de Brooklyn Bar y Cocina.
IMPRESENTABLES PROTEGIDOS DEL CLAN PRIETO
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La obra cuestionada sería supuestamente propiedad de Santiago Julián Ortiz Blasser. El dato no pudo ser confirmado en los registros municipales y catastrales correspondientes debido a que, por orden del Clan Prieto, estas informaciones son escondidas.
Pero los lugares aseguran que es propiedad de Ortiz Blasser y su esposa, Paloma Merele, quienes son los impresentables propietarios de Brooklyn Bar y Cocina.
Una discoteca que genera polución sonora, y esto ocurre porque la comuna a cargo del Clan Prieto no interviene.
Santiago Julián Ortiz Blasser, y su esposa Paloma Mereles, hija de Lucas Mereles (Yrendague Cambios), el mega lavador de dinero de la frontera.
QUEJA DE VECINOS Y SILENCIO MUNICIPAL

La queja de los moradores es generalizada. Denuncian contaminación, inseguridad vial, ocupación de espacios públicos y una aparente violación de las normas urbanísticas vigentes. También advierten que la proliferación de edificios de altura está modificando completamente una zona tradicionalmente residencial, sin que exista información clara sobre estudios de impacto, desagüe, tránsito, estacionamiento y capacidad de los servicios básicos.
Funcionarios de la Municipalidad de Ciudad del Este estuvieron en la obra y pudieron constatar la situación. Sin embargo, llamativamente, no habrían adoptado ninguna medida para detener los trabajos, retirar los escombros de la vía pública o verificar las denuncias sobre el incumplimiento de las ordenanzas.
El mayor cuestionamiento apunta ahora a la falta de transparencia de la administración municipal. En la comuna se niegan a exhibir los planos y documentos del proyecto, lo que alimenta las sospechas de los vecinos sobre una posible protección a los responsables de la construcción.
La Municipalidad debe aclarar públicamente cuántos pisos fueron autorizados, qué ordenanza permite levantar un edificio de esa altura en una zona residencial y quiénes firmaron la aprobación. Mientras los documentos permanecen ocultos, la obra continúa avanzando en medio de denuncias, riesgos y un sugestivo silencio institucional.



