Magdalena Montiel, asesora de ROQUE GODOY cobra millones y es acusada de “MAQUILLAR” documentos para TAPAR la CORRUPCION

La asesora económica externa de la Municipalidad de Presidente Franco, Magdalena Montiel, quedó nuevamente en el centro de los cuestionamientos por los millonarios contratos que mantiene con la administración del cuestionado intendente Roque Godoy (PLRA). Concejales municipales afirman que la profesional no demuestra resultados concretos y la acusan de “maquillar” los registros contables para proyectar una imagen favorable de una gestión severamente cuestionada. O sea, la misma estaría tapando la corrupción en la comuna franqueña. La esposa del jefe comunal, la diputada liberocartista Roya Torres, quiere ser intendenta.
El último contrato suscrito con Montiel asciende a G. 96 millones. A este monto se sumaría otra asignación de G. 5 millones mensuales, bajo la denominación de “Asesora para Elaboración de Proyectos”, que representaría unos G. 65 millones anuales, incluido el aguinaldo, indicaron funcionarios municipales.
La suma de ambas contrataciones genera fuertes cuestionamientos entre concejales franqueños, quienes sostienen que no existe información clara sobre los trabajos realizados, la carga horaria cumplida ni los resultados obtenidos por la asesora.
Debido a los elevados montos percibidos y a la supuesta falta de funciones visibles, algunos ediles la califican como una “planillera de lujo”.

Uno de los que reclamó públicamente explicaciones fue el concejal Hugo Mendoza. “¿A qué hora cumple su labor en Presidente Franco la estrella de la Contraloría de Ciudad del Este?”, preguntó el edil mediante sus redes sociales, en alusión a que Montiel también se desempeñaría como una de las coordinadoras de la Contraloría Ciudadana de Ciudad del Este.
Los cuestionamientos no se limitan a las remuneraciones. De acuerdo con las denuncias de concejales, Montiel tendría acceso amplio a los sistemas internos de la Municipalidad y ejercería una importante influencia sobre la administración, pero evitaría firmar documentos oficiales. Esta situación, según los ediles, le permitiría intervenir en decisiones relevantes sin asumir responsabilidad administrativa o legal por ellas.
Mendoza incluso la calificó como una especie de “intendente de facto”, al sostener que la asesora concentraría parte del poder real dentro de la institución. Se muestra como heroína anticorrupción en otros lugares, pero en Franco mantiene un silencio cómplice. Para mí, esto es una flagrante falta de ética”, afirmó el concejal.
Los ediles también denuncian que la función principal de Montiel sería ordenar o “maquillar” los registros contables para que la administración de Godoy aparente una situación financiera favorable. Se trata de una acusación grave que exige una auditoría independiente y la divulgación completa de los contratos, informes, dictámenes, productos entregados y registros de asistencia de la asesora.
La Municipalidad debería aclarar igualmente si existen dos vínculos contractuales simultáneos, cuáles son exactamente las obligaciones establecidas en cada uno y qué dependencia controla el cumplimiento de los servicios pagados con dinero público. Montiel, por su parte, debe tener la oportunidad de responder a las acusaciones y presentar los documentos que demuestren los trabajos realizados.
La controversia aparece en medio del creciente desgaste político de Roque Godoy. A los cuestionamientos sobre su administración se suma el escándalo que lo involucró junto con su esposa, la diputada Roya Torres, por la contratación de su hijo en la Cámara de Diputados con un elevado salario para desempeñarse como asesor, pese a los cuestionamientos sobre su preparación y experiencia.
Mientras la Intendencia no exhiba resultados verificables, las millonarias asignaciones entregadas a Montiel seguirán bajo sospecha. Los ciudadanos de Presidente Franco tienen derecho a saber cuánto cobra realmente, qué trabajos ejecutó y por qué una asesora externa tendría tanta influencia sobre la administración municipal sin asumir responsabilidades formales.



