CASO TIA CHELA: Prieto ahora quiere DEMOSTRAR su INOCENCIA con MENTIRAS
El exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, volvió a centrar su defensa pública en la supuesta entrega de kits de alimentos, mientras los cuestionamientos del caso “Tía Chela” apuntan al procedimiento de compra y al manejo de los recursos municipales. Al salir de la séptima jornada del juicio oral, aseguró que ganará el proceso y que la Fiscalía no podrá demostrar sus acusaciones. Prieto y su pandilla siguen sin mostrar un solo documento que pueda servir para demostrar que son inocentes. Ante esto, miente descaradamente a los medios de prensa de Asunción, tratando de desviar la atención de su caso judicial.

La audiencia continuará el martes 13 de octubre, a las 9:30, en Asunción. Prieto dijo estar acompañado de dos concejales electos y señaló que no pudo participar de los festejos por la victoria electoral de Daniel Pereira Mujica porque debía presentarse ante la Justicia. Pero él mismo sí estuvo festejando hasta la madrugada del lunes 5, y eso lo muestran fotos y videos.
«Vamos a terminar ganando este juicio. La Fiscalía no va a poder probar absolutamente nada de lo que está diciendo”, sostuvo. Pero quien no puede demostrar su inocencia es él y su gavilla.
Afirmar que los alimentos llegaron a los beneficiarios no responde, por sí solo, a los cuestionamientos sobre la contratación de una despensa barrial para una adquisición de aproximadamente 500.000 dólares. La entrega de los kits y la regularidad de la compra son aspectos distintos que deben ser examinados durante el juicio.
SE QUEJA DE LA DEMORA, PERO CHICANEO POR 2 AÑOS
Prieto cuestionó la duración del proceso. Según explicó, existen 46 biblioratos y apenas se está leyendo el primero, dentro de la etapa documental. También anticipó que la declaración de testigos podría extenderse durante varios meses.
“Parece que nunca va a terminar. Vamos a tardar un año escuchando la lectura. Pero si me querían tener acá en tribunales, acá estoy”, manifestó.
Sus quejas contrastan con los señalamientos sobre maniobras dilatorias atribuidas a su defensa durante los dos años anteriores. El avance del juicio deberá permitir discutir las pruebas y establecer las responsabilidades que correspondan.
El exintendente también vinculó el triunfo de su sector político con la entrega de alimentos y el descontento ciudadano hacia el sistema judicial. No obstante, una victoria electoral no constituye una prueba sobre la legalidad de las operaciones investigadas.
EN CASO TAJY TAMBIÉN INSISTE EN QUE ENTREGARON LOS PRODUCTOS.
Al referirse al caso Tajy, relacionado con la adquisición de harina e insumos para una planta procesadora de alimentos, Prieto sostuvo que los panes fueron elaborados y distribuidos.
Los cuestionamientos, sin embargo, apuntan a la compra de insumos a una firma de servicios de jardinería. Según los antecedentes denunciados, como propietario figuraba un tío de Emili Vanesa Florentín, entonces pareja de Prieto, quien habría negado en vida haber vendido productos a la Municipalidad.
La distribución de panes tampoco despeja las dudas sobre la identidad del proveedor, la autenticidad de las operaciones y el respaldo documental de los pagos.
PABELLÓN RESPIRATORIO: Acusaciones contra la Fiscalía y dudas sobre el costo

Prieto afirmó además que el pabellón respiratorio estaba “impecable” hasta que la Fiscalía lo desarmó. Esa versión es cuestionada en las denuncias, que sostienen que la intervención consistió en verificar la obra y que se detectaron diferencias entre los materiales declarados y los utilizados.
Entre los puntos señalados figuran el costo de G. 2.050 millones, frente a una estimación de G. 800 millones citada por los denunciantes, y los vínculos atribuidos a los adjudicatarios. Prieto no dijo nada de que la obra sobrefacturada fue adjudicada a su operador político y a dos lavadores de dinero.
Esa comparación requiere respaldo técnico y documental para establecer si existió sobrefacturación.
Respecto de las camas, Prieto aseguró que se compraron 11 y que cinco fueron trasladadas al IPS sin ser devueltas. Los cuestionamientos también alcanzan las características del equipamiento adquirido y si correspondía efectivamente a camas de terapia intensiva.
Más allá de sus declaraciones de confianza, las respuestas sobre compras, proveedores, costos y equipamiento deberán surgir de las pruebas examinadas en los procesos judiciales.



