SANTA RITA: cuestionan reducción de inversiones y compromisos que condicionan el presupuesto de 2027, TIBIEZA del intendente electo

El proyecto de presupuesto de la Municipalidad de Santa Rita para 2027 genera cuestionamientos por la disminución de los recursos destinados a inversiones físicas y por compromisos que limitarían la capacidad de acción de la próxima administración. De los G. 10.500 millones previstos para ese rubro, casi G. 3.500 millones ya están comprometidos, según los documentos de la propia Intendencia Municipal. Por otro lado, comenzó a generar suspicacia que el intendente electo, Valter Mesch, comenzó a mudar su discurso en relación a la corrupción y se muestra tibio con el Clan Torres, tras el abrazo con el gobernador, César Landy Torres, su exaliado político.
La propuesta, cuya preparación es atribuida al exintendente Edgar Torres y a la actual intendenta Diana Riveros, contempla una asignación inferior a los más de G. 11.800 millones presupuestados para inversiones físicas en 2026. Tomando ese monto como referencia mínima, la reducción sería de G. 1.300 millones, aproximadamente un 11%.
Sin embargo, el cuestionamiento no se limita al recorte. Parte de los recursos proyectados para el próximo ejercicio ya tendría destino definido: G. 500 millones para mantenimiento del edificio municipal, G. 1.109 millones para la Plaza de la Juventud y G. 1.850 millones para la modernización del Centro Cultural.
Todas estas obras fueron adjudicadas con un llamativo apresuramiento.
Los tres conceptos suman G. 3.459 millones, equivalentes a casi el 33% de la inversión física prevista para 2027. Si esos importes deben cubrirse íntegramente el próximo año, quedarían G. 7.041 millones para otras inversiones durante los doce meses, sujetos además a la recaudación efectiva.
La Dirección Nacional de Contrataciones Públicas registra adjudicaciones plurianuales para las mejoras de la Plaza de la Juventud, con ID 482912, por G. 1.104.125.491, y para la ampliación y modernización del Centro Cultural, con ID 480317, por G. 1.843.553.636. Ambos llamados abarcan los ejercicios 2026 y 2027. Los montos totales adjudicados deben diferenciarse de los saldos que efectivamente quedan pendientes para el próximo año.
Determinar cuánto se pagó, qué trabajos se ejecutaron y qué obligaciones serán trasladadas a la nueva administración será una de las tareas centrales de la transición. También deberá verificarse, mediante los informes de ejecución, la afirmación de que los recursos presupuestados para inversiones en 2026 ya fueron utilizados en su totalidad.
SUGESTIVO CAMBIO DE DISCURSO
Luego de un abrazo y una foto entre el intendente electo, Valter Mesch, y el cuestionado gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, el discurso de Mesch comenzó a suavizarse en relación al Clan Torres y los hechos de corrupción en la gestión municipal.
El gobernador y su hermano, Edgar Torres, por todos los medios trataron de evitar que Mesch dispute las elecciones municipales, pero mirando un poco más atrás, vemos que el intendente electo era aliado político de Landy Torres.
EQUIPO TRANSICIÓN
En este contexto, el intendente electo Valter Otavio Mensch presentó al equipo que acompañará el proceso de transición municipal. La coordinación estará a cargo de los concejales Adrián Urtlauf y Richard Duarte, junto con un equipo político integrado por Javier Zorrilla, Abraham Cardozo, Arnaldo Gómez y Santiago Rojas.
De acuerdo con la presentación difundida, el equipo técnico reúne perfiles en planificación y gestión, finanzas, asuntos jurídicos, contabilidad y contrataciones. El trabajo se organizará en siete áreas: finanzas, jurídico, recursos humanos, obras y servicios, patrimonio, contrataciones y sistemas.
El objetivo anunciado es conocer la situación real de la Municipalidad antes de asumir. Para ello, el equipo solicitará en los próximos días los informes correspondientes a la administración saliente.
“Queremos empezar con datos, no con suposiciones”, señala el comunicado de presentación.
La revisión financiera permitirá establecer la disponibilidad de caja, las deudas pendientes y los compromisos contractuales que recibirá la próxima gestión. En obras y servicios, será fundamental contrastar los desembolsos con el avance físico de las intervenciones y sus respectivos documentos de respaldo.
La transición deberá garantizar, además, un traspaso ordenado, transparente y eficiente, con entrega de expedientes, registros contables, inventarios y archivos digitales, preservando la continuidad de los servicios públicos esenciales.
El presupuesto de 2027 será una primera prueba para ese proceso. La ciudadanía necesita conocer cuánto podrá invertir realmente la próxima administración, qué obligaciones heredará y con qué criterios se definieron las prioridades que condicionarán su primer año completo de gestión.



