Protesta médica en CDE deriva en tribuna electoral de Miguel Prieto y Mujica

Miguel Prieto Vallejos, exintendente destituido por corrupción, y su pareja, la concejal rastrera Valeria Romero, fueron a solidarizarse con médicos en huelga reclamando mejoras salariales y el abandono de la salud pública. Ambos están procesados por el robo del dinero municipal que debía ser destinado para mejorar la salud pública. Varios de los acusados admitieron el robo y hasta ya devolvieron parte de la plata. Los dos juntos, el candidato a intendente, Dani Pereira Mujica, convirtieron la protesta de los profesionales de blanco en palco para hacer proselitismo. Es el modo de hacer política de Yo Creo, mintiendo.
Una movilización de profesionales de la salud en Ciudad del Este, orientada a exigir mejoras salariales y de equipamiento, fue utilizada como plataforma de campaña por el aspirante presidencial y exintendente destituido por corrupto, Miguel Prieto, y el candidato a intendente de Prieto, Daniel Pereira Mujica. Aunque ambos afirmaron acudir en solidaridad con los manifestantes, el acto derivó en discursos de confrontación contra el Gobierno central y defensa de sus propios proyectos políticos.
Corruptos, condenando la corrupción.
Durante el encuentro, Prieto criticó el uso de los fondos estatales y pidió recortar «bonificaciones, seguros VIP y planilleros». No obstante, sus declaraciones contrastan con hechos recientes de su propia gestión municipal, donde admitió públicamente la presencia de funcionarios irregulares —como el caso de la dirigente liberal Nathalia Mercado Fretes— y casos de nepotismo. A esto se suma el inicio del juicio oral en su contra por el caso «Tía Chela», donde la Fiscalía lo acusa de lesión de confianza y asociación criminal por un presunto perjuicio de G. 2.130 millones en la compra de kits de alimentos.
Y el caso de robo de los recursos destinados al Consejo Local de Salud, donde estaba su pareja, la concejal rastrera Valeria Romero, quien también está allí.
Por su parte, Pereira Mujica calificó la situación financiera del Estado como una «debacle» atribuible a la corrupción y el desinterés gubernamental. Pese a las afirmaciones de no politizar la marcha, la jornada evidenció cómo el reclamo gremial del sector blanco quedó supeditado a la estrategia de posicionamiento electoral de ambos dirigentes en el departamento de Alto Paraná.



