El 83% de las domesticas PARAGUAYA quienes DEMANDARON a sus PATRONES brasileños en FOZ, GANARON los procesos

Los datos son parte de una tesis que hizo una estudiante de posgrado de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (Unila). Hay una crítica a la justicia del trabajo, pero se destaca que algunos jueces, por ejemplo, aceptaron documentos en español y pagos en guaraní. Es la realidad de la frontera, afirman. Agrega que muchas empleadas domésticas paraguayas cruzan todos los días el Puente de la Amistad, y que muchas de ellas no conocen sus derechos y les es difícil acceder a los beneficios laborales. Y para empeorar, algunas ni siquiera saben quiénes son sus patrones. El resultado del estudio fue publicado por medios de prensa del Brasil.
Un estudio de la Universidad Federal de la Integración Latinoamericana (Unila) reveló que 34 de las 41 demandas laborales interpuestas por empleadas domésticas paraguayas en Foz de Yguazú tuvieron un resultado favorable entre 2018 y 2024. Esta cifra representa el 83 % de los casos analizados.
En 20 procesos, la justicia reconoció la relación laboral y ordenó el pago de las cantidades adeudadas en concepto de derechos laborales. Otros 14 casos concluyeron con un acuerdo, con el pago de una indemnización a la trabajadora.
El estudio forma parte de la tesis de máster de Juliana Cristina Torres Venson, presentada en el Programa de Posgrado en Políticas Públicas y Desarrollo de la Unila. La investigación fue dirigida por la profesora Silvia Lilian Ferro y utilizó datos de los tres juzgados del fuero laboral de Foz.
Durante el periodo analizado, los juzgados recibieron 21.449 nuevos procesos. El Tribunal Regional del Trabajo (TRT) de la Novena Región facilitó inicialmente una lista con 222 demandas que podrían tener a extranjeros como demandantes.
Tras consultar individualmente las demandas, los documentos y las sentencias, la investigadora confirmó 154 procesos iniciados por trabajadores extranjeros. De este total, 42 estaban relacionados con el trabajo doméstico, de los cuales 41 fueron presentados por mujeres paraguayas y uno por un hombre chileno que trabajaba como casero.
Si nos centramos únicamente en las mujeres, 34 demandas tuvieron un resultado positivo. Dos fueron desestimadas porque las trabajadoras no presentaron pruebas suficientes para acreditar la relación laboral. Cuatro se archivaron sin que se examinaran las peticiones y una terminó en desistimiento.
En los cuatro procedimientos archivados faltaba información básica sobre los empleadores, como el nombre completo, el número de identificación fiscal (CPF) o la dirección. Sin estos datos, la Justicia no pudo localizar ni notificar a los contratantes.
Para la investigadora, los casos ponen de manifiesto el nivel de informalidad al que se enfrentan estas mujeres. Algunas trabajaban en domicilios particulares, pero ni siquiera disponían de la información necesaria para identificar formalmente a sus empleadores.
Las sentencias favorables reconocieron que las actividades se realizaban de forma continua, remunerada, personal y subordinada, características que configuran una relación de trabajo doméstico cuando el trabajo se presta durante más de dos días a la semana.
En uno de los procesos, la Justicia tuvo en cuenta un documento redactado en otro idioma y pagos realizados en guaraníes. La decisión tuvo en cuenta la realidad de la frontera, donde las paraguayas cruzan a diario para trabajar en Foz y pueden negociar en su propia lengua y cobrar en la moneda del país vecino.
El documento acreditaba que se había abonado una cantidad, pero no demostraba el cumplimiento de derechos como vacaciones, la paga extra de diciembre (aguinaldo) y el FGTS. Por ello, se reconoció la relación laboral y el empleador tuvo que abonar el resto de las cantidades.
LAS DEFICIENCIAS DIFICULTAN EL ANÁLISIS
La investigación identificó deficiencias en el registro de los expedientes. Cuando el TRT realizó una búsqueda utilizando el filtro específico de trabajo doméstico, solo se encontraron dos de los 42 casos.
Los otros 40 estaban registrados con asuntos más genéricos, como el reconocimiento de la relación laboral. Esto significa que una búsqueda basada únicamente en la categoría profesional no muestra el número real de demandas en las que están implicados trabajadores domésticos extranjeros.
La identificación de la nacionalidad también depende de que se rellene correctamente el registro en el momento en que se presenta la demanda. Si la información falta o es incorrecta, el trabajador no aparece en las estadísticas como extranjero.
Además, el sistema no registra si la persona reside en Brasil, tiene permiso de residencia o cruza diariamente la frontera para trabajar.
Según Juliana, estas limitaciones pueden provocar un subregistro. Por ello, los 41 expedientes no representan el número total de paraguayas que trabajan en hogares de Foz, pero sirven como registro oficial de la existencia de esta mano de obra y de las irregularidades que han llegado a los tribunales.
BARRERAS PARA BUSCAR AYUDA
La investigadora señala que la falta de información, el miedo a las represalias y la dependencia económica dificultan el acceso de las trabajadoras al sistema judicial. Además, el trabajo se realiza en el seno de los hogares, un entorno protegido por la inviolabilidad del domicilio y de difícil acceso para las autoridades de control.
En el estudio, esta situación se define como una triple invisibilidad. La primera está relacionada con el trabajo que se realiza lejos de la supervisión. La segunda se deriva de la condición de extranjera y del desconocimiento de los derechos. La tercera está vinculada a la frontera, donde la circulación diaria facilita relaciones informales que no aparecen en los registros brasileños ni paraguayos.
La tesis destaca que los trabajadores extranjeros gozan de derechos laborales en Brasil, independientemente de su situación migratoria. La Justicia Laboral no actúa como órgano de control de la inmigración.
Entre las recomendaciones se encuentran la creación de campos obligatorios en el sistema judicial para identificar a los trabajadores extranjeros, la integración de la información migratoria con el eSocial, campañas en diferentes idiomas y puestos itinerantes de asesoramiento jurídico.
No es que la Justicia Laboral sea la gran solucionadora de todos los problemas, pero el Poder Judicial sirve como uno de los instrumentos para ello. Es un mecanismo tardío, pero eficaz», afirmó Juliana.



