Prieto y su “equipo” vuelven con la CHICANERÍA para evitar RESPONDER ante la Justicia por NEGOCIADOS con la SALUD en Ciudad del Este.

El exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto Vallejos, y sus secuaces, entre ellos su pareja, la concejal Valeria Romero, volvieron con la chicanería. Siguen evitando la justicia, para no responder por los escandalosos esquemas de robo en pandemia. Nuevamente evitaron la audiencia preliminar donde dio ser confirmado el tercer juicio por corrupción. Es el caso de desvío de fondos de la salud pública, donde varios de los procesados ya admitieron los hechos punibles y devolvieron parte del dinero robado. Esta vez el argumento fue que la abogada Gilda Portillo, planillera en la comuna de CDE, está enferma.
La audiencia preliminar de Miguel Prieto y otros dos acusados por supuesta lesión de confianza en la construcción de un pabellón hospitalario en Ciudad del Este quedó suspendida este martes 27. La abogada Gilda Portillo, representante de los otros procesados, presentó un certificado de reposo médico y solicitó la postergación.
El magistrado hizo lugar al pedido y deberá fijar una nueva fecha para la diligencia, en la que se analizará si corresponde elevar la causa a juicio oral y público.
La acusación fue presentada por los fiscales Yeimy Adle, Verónica Valdez y Silvio Corbeta. El Ministerio Público sostiene que hubo un presunto perjuicio de G. 757.166.276 al Consejo Local de Salud, vinculado al pago por construcciones que no se habrían ejecutado.
Además de Prieto, están acusados el concejal rastrero, Sebastián Martínez Insfrán, identificado como director de Desarrollo Social, y Valeria Fabiana Romero Escobar, quien fue miembro titular del Consejo Local de Salud. Valeria es concejal rastrera, y pareja de Prieto.
Se trata de la tercera causa contra Prieto por supuesta lesión de confianza. En este caso, el diputado Walter García, uno de los principales responsables, sigue eludiendo la justicia protegido en su fuero parlamentario.
Tras la suspensión, Prieto defendió la ejecución de la obra y aseguró que el pabellón respiratorio infantil fue construido en apenas 21 días, plazo que calificó como un récord para el país. También manifestó estar convencido de su inocencia y afirmó que obtendrá un resultado favorable en el proceso.
Lo que Prieto no dijo a la prensa de Asunción es que ese edificio tuvo una sobrefacturación récord. Y que varios de sus amigos y aliados ya confesaron los hechos punibles y devolvieron el dinero robado al pueblo.
Sobre la convocatoria judicial, señaló que acudió con la expectativa de que la audiencia se realizaría y que la suspensión lo tomó por sorpresa.



