SALTOS DEL ÑACUNDAY: Una MARAVILLA NATURAL a la que llegar sigue siendo UNA AVENTURA.

El mal estado del camino de tierra y la escasa infraestructura limitan el aprovechamiento turístico de uno de los paisajes más imponentes de Alto Paraná. El parque nacional, a cargo del MADES, abarca 2.003 hectáreas y, según los datos recogidos en el lugar, cuenta con apenas seis guardaparques. Visitar el lugar con las actuales condiciones es cosa de aventureros.
Los Saltos del río Ñacunday ofrecen un espectáculo que impresiona por la fuerza del agua y la vegetación que rodea la caída. Sin embargo, conocer esta maravilla natural, situada en el municipio de Ñacunday, en el sur de Alto Paraná, todavía exige espíritu aventurero: el acceso en malas condiciones y las limitaciones de infraestructura dificultan la visita y frenan su potencial turístico.
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La ruta conocida como “Corredor de la Exportación” permite aproximarse a la zona, pero el trayecto posterior se realiza por un camino de tierra que, según los datos aportados para este material, se encuentra en pésimas condiciones. El propio Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) reconoce que existen tramos difíciles de transitar, especialmente en temporada de lluvias.
La dificultad para llegar se suma a la escasa infraestructura en el entorno de la caída. Así, un lugar con condiciones naturales excepcionales sigue ofreciendo una experiencia que demanda preparación y disposición para afrontar las incomodidades del recorrido.

El salto tiene unos 70 metros de ancho y una altura que los datos recogidos en el lugar con los guarda parques sitúan en aproximadamente 45 metros, aunque la ficha institucional del MADES señala 43 metros. La cortina de agua, enmarcada por el bosque, constituye el principal atractivo del parque nacional.
El área protegida abarca 2.003 hectáreas y conserva una muestra del Bosque Atlántico del Alto Paraná, un ecosistema de gran valor para la biodiversidad del país. El atractivo del lugar, por tanto, se extiende más allá de la cascada e incluye el paisaje forestal y las posibilidades de observación de la naturaleza.
SEIS GUARDAPARQUES PARA UNA EXTENSA SUPERFICIE

Según la información aportada para esta nota, el parque cuenta con solo seis guardaparques, bajo la jefatura del ingeniero Mario Oviedo. La dotación debe atender las necesidades de una extensa superficie protegida y la recepción de quienes llegan para conocer el salto.
Estas condiciones plantean la necesidad de fortalecer tanto la conservación como la atención al visitante. Mejorar el acceso y los servicios permitiría ampliar las oportunidades turísticas del municipio, siempre con una planificación compatible con la protección del bosque y del río.
Las deficiencias tienen antecedentes. En julio de 2023, una publicación de La Nación ya recogía reclamos por la falta de acceso asfaltado y de infraestructura, pese a la llegada de visitantes de diferentes países. El problema, por tanto, lleva años señalado.
ENTRADA Y CAMPING

El ingreso cuesta G. 20.000 para adultos desde los 18 años y está permitido acampar. El MADES también informa que existen tres senderos habilitados para recorrer el área natural.
Sobre el horario existe una diferencia que conviene confirmar antes del viaje: los datos recogidos en el local indican atención de 08:00 a 17:00, mientras que la página institucional publica una apertura de 07:00 a 17:00, todos los días.
Ñacunday posee una riqueza natural capaz de atraer visitantes y generar oportunidades para las comunidades cercanas. Pero la belleza del salto necesita acompañamiento público: caminos transitables, servicios adecuados y recursos para su conservación. Mientras esas carencias persistan, disfrutar de esta maravilla seguirá siendo una aventura que muchos potenciales visitantes no están en condiciones de emprender.

