Star Company de MOHAMAD HANDOUS y el esquema de los perfumes ARABES TRUCHOS fabricados en CHINA

El libanés Mohamad Handous tiene dos empresas, Handous Importaciones Exportaciones S.R.L. y Star Company, ambas usadas en el esquema de comercialización de los perfumes árabes truchos que son fabricados en China en el comercio de Ciudad del Este. Evasión de impuestos, piratería, peligro sanitario y grave daño a la imagen de la ciudad y del Paraguay es lo que genera en forma colectiva este perverso esquema, que llena los bolsillos de quienes lo manejan. La firma comercial Star Company, ubicada en Jebai Center, ya fue intervenida, pero el proceso fue cajoneado en el Ministerio Público y sigue la farra.
Los datos obtenidos por AHORA CDE confirman que la firma Star Company es una de las principales firmas que comercializa los perfumes de marcas árabes, que son piratas, y son traídos de China.
La ruta de estos productos truchos ya fue revelada por las autoridades aduaneras de Uruguay con una serie de incautaciones de los perfumes truchos que venían con destino a Ciudad del Este.
Estos productos vendidos en negocios como Star Company, propiedad del libanés Mohamad Handous, quien tiene otro negocio denominado Handous Importaciones Exportaciones S.R.L., de acuerdo a los registros de la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT).
La firma comercial Star Company ya fue allanada por una comitiva policial-fiscal, encontrándose una gran cantidad de productos truchos.
Pero el caso fue cajoneado en la fiscalía, o por lo menos esto se deduce entendiendo que no hay avances y Handous sigue operando campantemente.
Todo indica que la última carga de perfumes árabes truchos traídos de China, que se incautó en Uruguay, en totalidad o en parte era de Mohamad Handous, indicaron fuentes comerciales consultadas por AHORA CDE.
CÓMO OPERA EL ESQUEMA

La retención en Montevideo de 27.648 perfumes presuntamente falsificados, procedentes de China y destinados a Ciudad del Este, pone bajo la lupa el abastecimiento del comercio fronterizo. El caso exige investigar quiénes importan estas mercaderías, cómo se verifica su autenticidad y qué controles impiden que terminen vendiéndose como fragancias árabes originales.
El procedimiento se realizó el 13 de octubre en el puerto de Montevideo. Según la Dirección Nacional de Aduanas de Uruguay, el contenedor había partido de Nansha, China, y tenía como destino declarado Ciudad del Este. Entre los 1.219 bultos declarados, los funcionarios encontraron 192 cajas con perfumes que presuntamente imitaban a la marca Lattafa. La valoración alcanzó los 33.592.320 pesos uruguayos, aproximadamente USD 835.155.
Los inspectores detectaron diferencias en colores, tipografía, dimensiones y diseño de los empaques. La mercadería quedó bloqueada después de comunicarse el hallazgo al fiscal de turno y al representante de la marca. El comunicado oficial la identifica como una presunta infracción marcaria.
LA RUTA DOCUMENTADA Y LAS PREGUNTAS PENDIENTES

El recorrido confirmado conecta el puerto chino de Nansha con Montevideo y señala a Ciudad del Este como destino final. Sin embargo, la información publicada no precisa cómo continuaría el transporte hacia Paraguay: no identifica transportistas, pasos fronterizos ni un itinerario terrestre. Presentar ese tramo como comprobado requeriría acceder a los documentos de tránsito y transporte.
El antecedente de febrero muestra que no se trata del primer cargamento sospechoso dirigido a Paraguay. El 23 de ese mes, Aduanas de Uruguay informó la incautación de 305.660 perfumes en presunta infracción marcaria, valorados en US$ 16 millones. También procedían de Nansha, aunque su destino declarado era Asunción.
En aquella intervención se encontraron productos que simulaban pertenecer a marcas como Afnan, Lattafa y Armaf, además de firmas internacionales como Dior, Chanel y Carolina Herrera. Aduanas informó que los perfumes no estaban detallados en la declaración solicitada al agente marítimo.
Ambos procedimientos justifican una investigación sobre los destinatarios paraguayos y sus proveedores. También corresponde establecer si existen vínculos entre las operaciones, algo que los comunicados consultados no determinan.
EL PERJUICIO FISCAL DEBE INVESTIGARSE Y CUANTIFICARSE.
Para establecer el daño al erario paraguayo, es necesario conocer las declaraciones aduaneras, los valores consignados y los tributos efectivamente pagados. Si una investigación demuestra ocultamiento de mercaderías, subvaloración o ventas sin declarar, deberá calcular cuánto dejó de recaudar el Estado y quiénes fueron responsables.
La sospecha de falsificación, por sí sola, no demuestra evasión tributaria. Tampoco el valor comercial de un cargamento equivale al monto de impuestos presuntamente eludidos. En este caso, además, los perfumes fueron interceptados en Uruguay antes de llegar a Paraguay.
La investigación debe esclarecer tanto la autenticidad de los productos como su tratamiento aduanero. Son aspectos que requieren pruebas propias: facturas, identificación de importadores, certificados de origen, documentos de transporte y registros de despacho.
RIESGOS PARA EL CONSUMIDOR Y PARA EL COMERCIO

Aduanas de Uruguay advirtió que las falsificaciones de perfumería pueden representar una amenaza sanitaria por su falta de controles de calidad y la posible presencia de sustancias nocivas. Mencionó riesgos de lesiones y problemas respiratorios. El comunicado no presenta análisis de laboratorio del lote destinado a Ciudad del Este.
La eventual venta de imitaciones como originales también perjudicaría a los compradores y a los comerciantes que trabajan con productos auténticos. Para una ciudad que depende del turismo de compras, la pérdida de confianza puede afectar su reputación y la imagen comercial del país.
Los hallazgos documentan cargamentos sospechosos de gran volumen, pero no permiten afirmar que casi todos los perfumes árabes vendidos en Ciudad del Este sean chinos o falsificados. Tampoco identifican compradores brasileños ni acreditan la venta masiva de estos lotes.
El caso exige respuestas concretas de las autoridades paraguayas: quién esperaba recibir los perfumes, qué documentación respaldaba la operación y qué verificaciones se realizaron. La transparencia sobre esa cadena comercial es fundamental para proteger al consumidor, la recaudación pública y la credibilidad de Ciudad del Este.



